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Figúras PolíticasGeneral Antonio Valero de Bernabé Antonio Valero de Bernabé, nació en Fajardo el 26 de octubre de 1790. Estudió en la Academia Militar de Madrid. Cuando tenía 17 años Napoleón Bonaparte logró que el rey Carlos IV, de España le permitiera entrar con sus ejércitos a su reino para desde allí atacar Portugal. Tuvo una destacada actuación en el sitio de Zaragoza lo que le valió el ascenso al rango de coronel.Al restaurar Fernando VII el absolutismo, renunció al ejército y viajó a México. Allá lucho junto a las fuerzas mexicanas que comandaba Agustín de Iturbide. Al triunfar, fue nombrado jefe del Estado Mayor y redactó los reglamentos del ejército. Cuando Iturbide se coronó emperador, Valero lo combatió, pero fue apresado por el pirata español que lo condujo a La Habana, Cuba. Logró escapar, y en 1823 llegó a Venezuela, donde se incorporó a la lucha por la independencia de Suramérica.
Fue designado segundo jefe militar del Departamento de Panamá, gobernador militar de Puerto Cabello, jefe del Estado Mayor del Ejército de Colombia, ministro de la Guerra y Marina de Venezuela y en 1849, ascendió a general. Fue uno de los fundadores del Partido Liberal Venezolano.
Tuvo que salir durante un tiempo de aquel país por discrepar de la política de su antiguo compañero de armas, el presidente José Antonio Páez. En 1860 viajó a Colombia y fue puesto al mando de la Primera División del Ejército. Murió en Bogotá el 7 de junio de 1863.
Antonio R. Barceló Antonio R. Barceló y Martínez, Abogado y político. Nació en Fajardo el 15 de abril de 1868. Se destacó por su gran tesón y espíritu de lucha.Recibió sus primeras enseñanzas en el Seminario Conciliar de San Juan. Estudió la carrera de Derecho a la vez que trabajaba. En 1889 se desempeñó como secretario del Comité Autonomista de Fajardo. Ocupaba el cargo de juez municipal de Fajardo al cambio de soberanía. El 1 de octubre de 1899 firmó, junto a Luis Muñoz Rivera y otros puertorriqueños, un manifiesto anunciando la fundación de un nuevo partido, el cual proponía la estadidad como solución final al status político de Puerto Rico, pero defendía la autonomía como régimen transitorio. Esta colectividad política era el Partido Federal. Al disolverse este partido y crearse el Unión de Puerto Rico, Barceló fue postulado para ocupar un escaño en la Cámara de Delegados, el cual obtuvo en las elecciones de 1906 representando el distrito de Humacao. Fue reelecto en 1910 y 1912. En 1913 era presidente de su partido, y en 1914 formó parte, junto a Luis Muñoz Rivera y José de Diego, de una comisión para tratar de establecer una alianza entre el Partido Unión y el Partido Republicano.
En 1917 bajo la Ley Jones se crearon dos cámaras legislativas. Se permitió al pueblo escoger las personas que iban a ocupar los escaños. Barceló fue electo senador y más adelante fue exaltado a la presidencia de dicho cuerpo, convirtiéndose en el primer presidente del Senado de Puerto Rico; el puesto más alto que un puertorriqueño podía alcanzar en ese entonces.
Gracias a las gestiones de Barceló, se presentó en 1922 en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos un proyecto de ley que proveía para que en Puerto Rico se eligiese al gobernador mediante el voto de los legisladores puertorriqueños. Se le daba al nuevo régimen el nombre de Estado Libre Asociado. El 6 de marzo de 1924, al regreso de un viaje a Estados Unidos, concertó con el presidente del Partido Republicano Puertorriqueño, José Tous Soto, las bases de un acuerdo fusionista entre ese partido y el Unión de Puerto Rico. Ambos firmaron un manifiesto en que declaraban que Puerto Rico estaba indisolublemente asociado a los Estados Unidos por la ciudadanía y que, por el momento, no era preocupación el status final de la isla. El 24 de mayo de 1924 se concretó el entendido oficial entre ambos partidos, que se conoció como la Alianza Puertorriqueña.
La Universidad de Columbia le confirió en 1928 un doctorado honorífico en Leyes y al regresar a Puerto Rico se le ofreció un acto de reconocimiento en el Municipio de San Juan. Al salir del mismo fue víctima de un atentado del que salió herido, pero no de gravedad. En 1929 se rompió la Alianza Puertorriqueña y Barceló volvió a presidir el Partido Unión de Puerto Rico, el cual se convirtió en 1932 en el Partido Liberal Puertorriqueño. La plataforma aprobada por la Asamblea Liberal de 1932 apoyó la independencia como solución final para Puerto Rico. En 1937, el partido se dividió debido a los puntos de vista opuestos de Barceló y Luis Muñoz Marín sobre la independencia. El primero apoyaba ese status como solución final pasando primero por un período de reformas, mientras que el segundo reclamaba la independencia inmediata.
Antonio Barceló fue un verdadero líder legislativo, impulsó un sinnúmero de leyes en su mayoría de justicia social, obrera y económica, destacándose la Ley para fijar el salario mínimo, el máximo de horas de trabajo, compensación por accidentes de trabajo y protección para pertenecer a organizaciones obreras, obra que le ganó el pseudónimo de "El Capitán de su Pueblo". Todo su esfuerzo y capital pecuniario lo ofreció con amor para laborar por el país que lo vio nacer. Murió el 15 de octubre de 1938, combatiendo la injusticia, defendiendo el ideal libertario de su tierra, siempre en favor del más débil. Sus últimas palabras en su lecho de muerte fueron: "Puerto Rico por encima de todo". Isabel Andréu de AguilarSufragista, política, líder cívica y educadora. Participó y dirigió varias organizaciones feministas y fue cofundadora de la Asociación de Mujeres Graduadas de la Universidad de Puerto Rico. También fue una de las primeras mujeres en postularse para un escaño en el Senado en representación del Partido Liberal. Isabel Andreu y Blanco nació en Fajardo el 15 de noviembre de 1897. Fue su padre el mallorquín Cristóbal Andreu Comendador, quien llegó a ser alcalde de Fajardo, y de la puertorriqueña Blanca Irene Blanco Guzmán. Cursó sus estudios primarios en su pueblo natal. En 1903, ganó una beca otorgada por la Asamblea legislativa de la Isla para cursar estudios en la Escuela Normal, la cual le fue renovada en 1905. Dos años más tarde, formó parte de la primera clase graduada de maestros de esta institución. Ese mismo año fue nombrada maestra de la Escuela Modelo adscrita a la universidad.
Regresó a su pueblo natal en 1908, donde continuó desempeñándose como maestra. Más adelante, para cumplir con los requisitos de profesionalización y clasificación según la preparación académica, establecidos por el Departamento de Instrucción, continúo sus estudios. Completa en la Universidad de Puerto Rico un bachillerato en Artes en 1935. Posteriormente estudia en la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, donde se gradúa de maestra en Artes, con especialización en educación para adultos.
Isabel Andreu de Aguilar dedicó su vida al servicio cívico y a la lucha por la igualdad de la mujer en la sociedad. Tras la creación de la Biblioteca Carnegie en 1917, fue nombrada por el gobernador estadounidense Arthur Yager y ratificada por el Senado a la junta de directores de dicha institución.
Ese mismo año, bajo el liderato de Ana Roqué de Duprey se funda la Liga Femínea Puertorriqueña, de la cual Isabel Andreu de Aguilar pasó a ser su vicepresidenta, junto con Amparo Fernández Náter. Esta organización tenía como propósito abogar por el sufragio femenino en la Isla. Una de las primeras acciones que llevó a cabo la Liga fue presentar un documento oficial al Senado y a la Cámara de Representantes en la que se solicitaba el derecho al voto para la mujer puertorriqueña. En 1921, la Liga Femínea cambió su nombre a Liga Social Sufragista e incluyó entre sus objetivos abogar por el derecho de las mujeres a ocupar escaños políticos.
La Liga Social Sufragista fue tomando una postura que favorecía el sufragio universal. Sin embargo, Isabel Andreu de Aguilar, Ana Roque de Duprey y otras de las líderes feministas abogaban por un sufragio restringido, es decir, querían que se limitara a aquellas mujeres mayores de veintiún años que supieran leer y escribir. Por estas y otras diferencias abandonaron la Liga en 1924.
Las mujeres más conservadoras constituyeron en 1925 una nueva organización llamada Asociación Puertorriqueña de Mujeres Sufragistas, de la cual Isabel Andreu de Aguilar fue segunda presidenta, siendo la primera Ana Roque. En 1929, se aprobó el proyecto de ley que concedió el voto a las mujeres mayores de veintiún años que supieran leer y escribir, que era precisamente el tipo de sufragio restringido que favorecía la Asociación. A partir de entonces, el colectivo cambió su nombre a Asociación Insular de Mujeres Votantes, el cual fue presidido por Andreu hasta 1932.
Entre las organizaciones de las que formó parte Isabel Andreu de Aguilar se encuentra la Junta de Síndicos de la Universidad de Puerto Rico luego de que se estableciera dicho organismo en 1925; en 1936, junto con otras mujeres profesionales, fundó la Asociación de Mujeres Graduadas de la Universidad de Puerto Rico, cuyo propósito consistía en promover el desarrollo profesional, académico y cultural de sus miembros.
Militó en las filas del Partido Liberal Puertorriqueño, que abogaba por la independencia absoluta de Puerto Rico. Bajo esta colectividad, se postuló para el puesto de senadora en las elecciones de 1932, sumándose al grupo de las primeras mujeres en aspirar a un escaño político a través de la participación en unas elecciones. Isabel Andreu de Aguilar falleció el 7 de abril de 1948.
Eugenio Benítez Castañoabogado, político y poeta. Utilizó el periódico Patria, fundado por él, para ventilar sus pensamientos políticos. Fue presidente y fundador del primer partido independentista de Puerto Rico, el Partido de la Independencia (1912). Entre su poesía encontramos poemas como: Siempreviva y A Puerto Rico.
Salud Dr. Antonia Coello de Novelo
Nació en 1944 en Fajardo, Puerto Rico con el nombre Antonia Coello y estudió en la Universidad de Puerto Rico. Recibió su grado universitario en ciencias y su doctorado. Mudó a los Estados Unidos para continuar su capacitación médica en la Universidad de Michigan en Ann Arbor donde La Dra. Novello fue designada como la Interna del Año.
En 1978, comenzó su carrera en salud pública cuando se unió al Cuerpo de Comisionados del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos, una unidad de médicos y profesionales de salud que trabajan en lugares pobres, reservas de indios y donde quiera que existe una situación de escasez de personal médico. En los años futuros, trabajó con los Instituto Nacional de Salud como Sub-Directora de las Investigaciones del SIDA en el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano.
En 1989, Antonia Novello fue la primera mujer, la primera puertorriqueña y la primera hispana para ocupar la posición de Cirujana General de los Estados Unidos. Cuando el Presidente Bush nombró a la Dra. Novello como Cirujana General, la experiencia fue una revelación para ella y estaba muy consciente de la importancia de su nueva posición. En 1994 fue nombrada al National Women`s Hall of Fame. Después de su término, continuaba su trabajo con mujeres, niños y minorías. Ha enfocado mucha atención en los problemas de los jóvenes que consumen bebidas alcohólicas y que fuman. También, luchó por crear conciencia sobre el SIDA y hoy continúa en este campo. En 1997, Novello participó en un programa radial en Puerto Rico sobre la crisis del SIDA en su isla de origen. La Dra. Novello también ha escrito un libro sobre la salud de los latinos.
Música, Poesía, Teatro y Televisión
Luis Mercado CalderónLuis, mejor conocido como “Maguí” nació en Fajardo. Cuentan que Don Emiliano Acosta “Mameyo” le daba clases de música a su hermana Esther y ésta le pasaba la lección a Maguí al regreso de la escuela a casa. Así fue aprendiendo y demostró su habilidad con la guitarra y el piano. Con el tiempo vino su primer grupo musical “Sprit of Saint Louis”. Lo acompañaban, Ramón Caraballo, Maíno Moyano, Frank Mata, Manuel Baralt y César Reynosa. Fue pilar de la emisora WMDD desde sus comienzos. Fundó una escuela de arte y fueron muchos los programas radiales que dirigió por muchos años. Fue empleado municipal y luego llegó a ser Secretario Municipal, prestó servicios en la Central de Fajardo, en una agencia de financiamiento de hogares, una cooperativa y hasta como jefe del correo. Sin duda, el pueblo de Fajardo, y muchos de sus discípulos que no son de Fajardo están en deuda con Maguí por su inagotable legado. Joaquín Mouliert Meléndez
Otro aspecto que influyo el crecimiento artístico de Don Joaquín, fue la música típica que escuchaba por la radio. Joaquín recuerda que en la emisora, WIBS de Fajardo, César Ventura presentaba un programa de trovadores titulado, “El Gran Batey”, donde se presentaban trovadores como Víctor Lluveras Ríos, Juan Acevedo Carrión, Iluminado Félix, Víctor Rolón Santiago, Rafaelito Ortiz, y otros. Otro programa radial importante para Joaquín lo fue “La Hora del Volante” de la emisora La Buena de Bayamón y “Así Canta el Campesino”, de Juaniquillo, por la emisora WAPA. No fue hasta el octavo grado que Joaquín se presenta ante el público como trovador, al cantar unas décimas junto a un compañero de escuela en un programa de graduación. En 1953, Joaquín se apunta en una competencia de talento donde gana el primer premio. Entre el público estaba Luis Mercado Calderón, Don Maguí, gerente de un programa radial en la emisora WMVB de Fajardo, “La Escuela del Arte Blatt” (nombrado tal por la cerveza Blatt, auspiciador del programa), quien lo invitó a cantar en su programa radial. Ese sábado, Joaquín se presenta junto a otros cantores y se gana el primer premio. Joaquín continuó desarrollando su talento y a menudo bajaba al pueblo, acompañado por el cuatrista Marcial Caraballo, para codearse con grandes trovadores. Conoce a Félix Villafañe, quien auspiciaba las mejores cantatas de Mesa Redonda desde su finca en Rio Grande. Don Félix le enseño a Joaquín todo aquello que se relacionaba con la décima y las reglas de la espinela. Esto le ayudó a escribir su primera cuarteta y décimas. Joaquín continuó presentándose en el programa radial de Maguí, aumentando su fama en Fajardo. Para el 1956, Joaquín establece la primera versión de su Conjunto, Ecos de La Montaña. Este mismo año, Don Maguí lleva a Joaquín al programa “Tribuna del Arte” de don Rafael Quiñones Vidal donde gana el primer premio, superando al gran Víctor Lluveras Ríos en una controversia. A través de su éxito en Tribuna del Arte, Joaquín gana fama y el respeto de las leyendas de la décima en Puerto Rico como Julio Monel Santiago. Este lo lleva a conocer a otros trovadores del área que formaban parte de la legendaria Mesa Redonda y la raíz cultural de la décima en Puerto Rico. Para el 1957, Joaquín empieza su propio programa radial el “Batey Campesino” en la emisora WIBS de Fajardo. En 1959, Don Rafael Quiñones Vidal lo nombra como Pitirre y Joaquín comienza la tradicional Parranda Navideña de Fajardo. En 1963, Tite Curet Alonso se comunica para invitarlo al histórico Teatro Puerto Rico en Nueva York. Joaquín se lanza a Nueva York con Priscilla Flores y escribe una décima de doble sentido inolvidable conocida como “La Alondra y el Pitirre,” que fue recibida con mucho éxito. A base de esta presentación, un empresario que organizaba un evento a beneficios de los cubanos en Cuba, le pregunta a Joaquín si quiere participar en este evento como representante de Puerto Rico en el Carnegie Hall. En 1964, Joaquín se presenta delante de más de 3,000 personas junto a Nieves Quintero, cantando décimas improvisadas, en homenaje a Cuba. Más tarde graba su primer disco de larga duración. Tite Curet Alonso le consigue un contrato con la Casa disquera Ansonia. Joaquín graba 12 canciones junto a Priscilla Flores, y el conjunto de Nieves Quintero. En 1964, Joaquín se convirtió en el primer jíbaro que se presenta en hoteles en Puerto Rico y en 1968, gana un contrato mayor con fin de presentar música típica en los hoteles Sheraton, el Condado, Hilton, la Concha y otros. En 1969 se casa con la señorita Lydia Manuela López y consigue otro contrato para hacerle promoción en “jingles” a Ron Llave. Para el 1972, Joaquín graba 2 LP’s para el sello Montilla, el “Tradición Boricua” y “La Parrandita” donde invita a Luis Miranda y Priscilla Flores. En 1981, Joaquín graba su cuarto LP junto a Nieves Quintero y Luis Miranda para el sello disquero Ansonia y organiza el primer encuentro de trovadores en Puerto Rico. Para el 1983, Joaquín se une al Instituto de Cultura y Ron Bacardí para inaugurar los concursos de trovadores en Puerto Rico. Joaquín Mouliert es seleccionado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña para montar el concurso. Joaquín Mouliert fue el primero en establecer las reglas de la espinela al nivel mundial, las que todavía se usan en concursos de la espinela y la décima en toda Latinoamérica. Para el 1987, Joaquín organiza el primer encuentro de trovadores de América Latina en Panamá. Este evento resulta ser exitoso y el año siguiente organiza el primer encuentro de trovadores del Caribe. En 2001 se une a Trova Inc., una organización dedicada a promover la música típica al nivel mundial, donde todavía participa. Actualmente vive en Fajardo junto a su esposa y sus tres hijos. Joaquín todavía lleva un horario muy ocupado y dedica mucho de su tiempo defendiendo y compartiendo nuestra música campestre. Por ejemplo, ofrece talleres de décimas en las escuelas para los niños, continúa tomando parte en la asociación del caballo paso fino, es activo en las peleas de gallos, mantiene un programa de televisión en el canal 6 de Puerto Rico, y también se presenta en distintos festivales y programas cada semana a través de la isla con su conjunto Ecos de la Montaña. Emilio S. Belaval Maldonado
Belaval estudió leyes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y obtuvo su diploma en 1927. Se desempeñó como abogado de 1927 al 1941. En su práctica privada atendió en muchas ocasiones, al jíbaro de campo y a la gente común del pueblo; experiencia que plasmará en sus escritos literarios. También fungió en el 1938 como secretario de la Comisión Hays, la que investigó los hechos ocurridos en la Masacre de Ponce. Ejerce entre 1941 al 1953 como juez de distrito en los tribunales de primera instancia en los municipios de Bayamón y San Juan. Más adelante de 1953 al 1967 trabajó como juez asociado en el Tribunal Supremo. Como jurista criticó con vehemencia la transculturación en el derecho puertorriqueño, abogando por la preservación de las instituciones europeas e hispanas en el ordenamiento jurídico de Puerto Rico. Establece en sus opiniones judiciales la igualdad moral y jurídica de los nacimientos en Puerto Rico, con el propósito de eliminar el prejuicio y descrédito de los hijos nacidos fuera del matrimonio convencional religioso imperante. Propone y reitera, a lo largo de su carrera jurista, la importancia esencial, al momento de emitir un juicio, que tiene la cultura e idiosincrasia del puertorriqueño. Entre sus múltiples planteamientos jurídicos trasluce su vinculación ideológica con los intelectuales e integrantes de la llamada Generación del treinta, en tanto plantea y defiende con insistencia el uso del español en los escritos de agencias gubernamentales para facilitarle la lectura y la comprensión de la misma al ciudadano común; el que por lo general no es bilingüe. Así también, entre otros postulados propios de esa generación, Belaval destaca la importancia de la herencia hispánica en la constitución del Derecho Civil en Puerto Rico. Como promotor de la cultura isleña, Belaval se involucró en múltiples organizaciones. Fue presidente del Ateneo Puertorriqueño y de Pro-Arte Musical; fundador y director de la Sociedad Dramática Areyto; miembro del Consejo Superior de Enseñanza, del Ateneo Dominicano, miembro fundador de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española y de la Academia de Artes y Ciencias de Puerto Rico. En su carrera como escritor, trabajó varios géneros. Como autor de cuentos, rompió con el costumbrismo que había prevalecido hasta el momento. En sus obras reflexiona sobre la realidad puertorriqueña. Entre estas se destacan las colecciones de cuentos: El libro azul (1918), Cuentos para colegiala (1922). Estos primeros dos libros muestran el proceso de formación progresiva del narrador. En sus otras colecciones: Cuentos de la Universidad (1935), Cuentos para fomentar el turismo (1946) y Cuentos de la Plaza Fuerte (1963) Belaval evidencia la madurez alcanzada en las técnicas narrativas. Entre sus mejores relatos se encuentra “El niño morado de la Monsona Quintana”. Otro género en el que se destacó Belaval fue el del ensayo, con una obra de menor volumen comparativamente con su producción cuentística y teatral. Los temas que predominantemente aborda en los ensayos están relacionados a su quehacer literario. Inicia esta labor con: “Los problemas de la cultura puertorriqueña” (1935), ensayo que denuncia la crisis por la que atravesaba el Derecho en Puerto Rico y otros males culturales, “El teatro como vehículo de expresión de nuestra cultura” (1940) “La intríngulis puertorriqueña” (1952); “El ser de lo viviente en el raciovitalismo orteguiano: resumen de una lectura desinteresada” (1956); y “Cultura de la esencialidad humana- Literatura espíritu y tiempo” (1959). Estos escritos se publicaron en varias revistas y periódicos del País como: Atenea, la revista de la facultad de las Humanidades del Recinto Universitario de Mayagüez, la Revista del Ateneo Puertorriqueño, Antena, Puerto Rico Ilustrado, Asomante, Indice y El Mundo. Posteriormente, recopiló algunos de estos ensayos en el libro Areyto (1948). No obstante, fue en su labor como dramaturgo que se destacó principalmente. En este ámbito se desempeñó como autor, actor, director y teórico. Su preocupación ante la falta de un teatro netamente puertorriqueño lo llevó a redactar un manifiesto titulado "Lo que podría ser un teatro puertorriqueño" (1939), en el que propone crear y desarrollar un teatro nacional, en el cual todos los elementos sean autóctonos, desde el tema hasta los intérpretes y realizadores. Además, como creador de la Sociedad Dramática Areyto, propuso montar obras de autores puertorriqueños contemporáneos, implantar nuevas técnicas de realización y atraer a un público fijo. Entre sus obras dramáticas se encuentran: La romanticona (1926), que escribió junto a Amelia Agostini; La novela de una vida simple (1935), una comedia en tres actos; Cuando las flores de Pascua son flores de azahar (1939) comedia de un acto; La presa de los vencedores (1939) también comedia de un acto, Hay que decir la verdad (1940), La muerte (1953), La hacienda de los cuatro vientos (1959), La vida (1959), Cielo caído (1961), Circe o el amor (1963), El puerto y el mar (1965) y Agua de la mala suerte, agua de la buena suerte (1967). Emilio S. Belaval falleció en San Juan en 1972. El teatro de la Universidad Sagrado Corazón lleva su nombre como recuerdo y honra de su importancia teatral y literaria en general. Carmelina Vizcarrondo Nació en Fajardo el 9 de enero de 1906. Se destacó como escritora y poetisa. Tomó parte en distintas organizaciones culturales como la Sociedad de Autores Puertorriqueños y el Ateneo Puertorriqueño. Colaboró como redactora en la revista ínsula, la cual promovía el movimiento poético posmodernista denominado “Integralismo” del cual ella formó parte. Entre sus obras encontramos Pregón en llamas (1935), Poemas para mi niño (1954), Minutero en sombras (1941). Muere en octubre de 1983. No fue hasta luego de su muerte que sale su poemario Campanerito azul. Sandra Rivera
Cursó estudios primarios y secundarios en las escuelas públicas de Fajardo. Fue una de las primeras figuras de la escena y la televisión puertorriqueña, su creación de personajes en Los árboles mueren de pie, El Cochecito, Los Soles Truncos, Locura de Amor entre otra se le han colocado en una de nuestras inolvidables heroínas. Mientras estuvo en California estudió junto a figuras como Dustin Hoffman; en 1965 funda la comedia puertorriqueña, compañía teatral que abre paso al profesionalismo de nuestra clase artística, teniendo grandes reconocimientos nacionales. Para el 1974 se va a Nueva York donde actúa y dirige teatro para televisión en P.B.S. y T.V. Globo de Brasil haciendo, para esta última, varias películas. Recibe el premio de mejor declamadora y actriz del Instituto de Puerto Rico en Nueva York, 1975; y el Trofeo Alejandro Tapia en 1984 del Instituto de Cultura Puertorriqueña por su actuación en Los árboles Mueren de Pie.
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